MIS COMIENZOS

Hoy me apetece hablar de mis comienzos ya que mucha gente, antes de contratarme me dice cosas como:

“Nunca podré conseguir esto”
“Nunca he podido lograrlo”
“No tengo genética para ello”
“¿Crees que podré conseguir algo con este cuerpo?”
“¿Puedes hacer algo conmigo o directamente soy un caso perdido?”

Y así muchas frases parecidas, ya sabéis por donde voy.

No os voy a engañar, nunca pensé que yo podría conseguir ni una cuarta parte de lo que he conseguido.

Practicaba fútbol desde los 4 años o una cosa así, me encantaba pero debido a un problema de asma severo (Lo padezco desde que nací) lo tuve que abandonar. Cada semana tenia crisis, en mitad de los partidos tenía que hacer el ventolín (en realidad hacía ventolín cada día)… y a eso hay que sumarle la alergia que tenía al polvo, los ácaros, polen… incluso al huevo. No podía tomar ningún alimento que contuviera huevo. Imaginaros a todos tus compañeros de clase comiendo bollycaos, palmeras, incluso pan… y yo no poder hacerlo.

Hoy en día me hubiese dado igual pero cuando tienes 7-12 años te fastidia mucho.

Pues como digo, no sólo estaba malo del asma sino que a la mínima que cogía un poco de frío… al hospital ingresado. A ello se sumaba las anginas.

Recuerdo pasar semanas en el hospital ingresado e ir a verme la profesora y los compañeros de clase.

Ahora con el paso de los años me doy cuenta de que todos esos problemas me han hecho más fuerte. Al principio me desmotivaba todo. Intentaba jugar al fútbol y sabía que si cogía frío iba a tener que estar parado durante 1 semana y con un poco de suerte me libraría del hospital.

Al final me rendí, mi salud estaba por delante que mi pasión así que el médico especialista me recomendó apuntarme al gimnasio. Su idea era que al hacer ejercicio y desarrollar masa muscular podría mejorar mi capacidad pulmonar y que el asma remitiera.

Así que ahí fue cuando empecé en el gimnasio por primera vez, tenía 17 años y pesaba 40kg.

Aquí pesaba poco más de 40kg y ya llevaba en el gimnasio algunos meses.

Imaginaros mi primera vez. Muchos me decís que os da vergüenza ir, que con el cuerpo que tenéis preferís entrenar en casa o no ir… os entiendo perfectamente. Pero… ¿Sabéis que?

Los miedos hay que superarlos, sino, estaréis toda la vida igual.

MI primera vez en el gimnasio, simplemente el primer día que fui a verlo para apuntarme, ya me dio vergüenza. Veías a gente grande, musculosa, haciendo ejercicios con un peso que para ti era altísimo… y llegabas tú con 40kg de peso y cogiendo las mancuernas rosas que se usan en aeróbic!!

No voy a negar que me costaba muchísimo ir, además me tocaba recorrer varios km en bici, muchas veces lloviendo y con frío (Asturias es así), pero iba. No sabía ni lo que hacía porque me limitaba a hacer lo que me ordenaban en el gimnasio pero bueno, poco a poco se me fue yendo el miedo.

Pasados los meses ya empecé a cogerle el gusto, incluso me apunté a clases de Full Contact.

Imaginaros: un chico de 17 años, 40kg de peso que no subía ni 1gr aunque se comiera un elefante y además hacía full contact!!! Pero ahí estaba yo todo ilusionado pensando que era lo mejor. ¡Cuanto más ejercicio mejor para ponerme fuerte! Y si además le añadía suplementos mágicos mejor.

Lo mismo, llevaba ya varios meses en el gimnasio y este era mi estado…

Al final sí que conseguía ganar kilos, me subía a la báscula y sólo con mirar que había subido 500gr me venía arriba. La pena era cuando me volvía a poner malo y de esos 500gr conseguidos… perdía ¡¡2kg o 3kg!! Vuelta a empezar otra vez. Y así sucesivamente.

Claro, no tenía dieta, comía lo que yo creía que estaba bien, me excedía con el ejercicio aeróbico (llegué a combinar pesas, full contact y fútbol) y no había manera de llegar ni siquiera a los 45kg.

Con 19 años o una cosa así empecé a prepararme en esto ya que veía que me gustaba todo lo relacionado con el fitness: entrenamientos, alimentación, suplementación… pero no me informaba sólo por lo que te cuentan en el gimnasio, ya sabes, este te dice una cosa porque piensa que es así, el otro lo mismo y al final aunque sea mentira te lo acabas creyendo. Entras en internet y la mayoría de las páginas están anticuadas y te dicen lo mismo, así que haces lo que te han dicho y no es lo mejor.

Lo dicho, me empecé a informar con estudios científicos, con las teorías de la nueva escuela. Sin dejar a un lado los consejos que me dieron en su día (vieja escuela) pero si centrándome más en esto, sabía que estaban más actualizados y basados en estudios científicos.

Me costó muchísimo no sólo entenderlo todo sino ponerlo en práctica. Esto es mucho más complejo de lo que pensaba. Yo creía, según me habían contado, que había que tomar mucha avena, mucha pasta, mucho pollo, mucha proteína, comer “limpio” y las grasas tener cuidado con ellas. Además de entrenar 1 o 2 músculos al día (información al respecto de este tipo de rutinas: http://www.jairofitness.com/blog/alta-frecuencia-vs-weider/) y añadir batidos de proteína que anunciaba un chico fortísimo y así me pondría como él.

Nada más lejos de la realidad. Me di cuenta que aunque algo se diga 1000 veces… no tiene por qué ser verdad. Así que a medida que pasaba el tiempo y los años me di cuenta de que las cosas que había aprendido y leído (todo en páginas y estudios en inglés, por desgracia en España estamos varios escalones por debajo en cuanto a este tema) las estaba poniendo en práctica y funcionaban.


Ahora los días que iba al gimnasio los aprovechaba mejor. Seguía entrenando en el mismo gimnasio de barrio de siempre pero mi entrenamiento era totalmente diferencia a lo que hacían todos (pecho-biceps, espalda-triceps… y cosas asi). La gente me miraba raro, me preguntaban que por qué hacia esos entrenamientos, que así no conseguiría nada.

A veces hablaba con ellos sobre alimentación, les decía que las grasas eran buenas, que los hidratos se podían tomar de noche, que el huevo no era tan malo como pensábamos… y no os podéis hacer una idea de las caras que me ponían.

Imagino qué pensarían que era el “enteradillo” del gimnasio que no lleva ni 2 años entrenando y me pensaba saber más que ellos que llevaban 30 años entrenando y pesaban 40kg más que yo.

Porque es lo típico. Si te ven pequeño, delgado o incluso gordo… no te van a tomar en serio. Pensamos que si una persona está fuerte sabe más que una persona que no lo está tanto… pero eso no es así. Se esconden muchas cosas detrás de ciertas personas tan musculosas… pero no voy a entrar a valorar ni a hablar de ello.

Siguieron pasando los años y no había día que aprendiera algo nuevo. Nuevos estudios, nuevos artículos con base científica, suplementos que probar… etc. Me acuerdo que compraba suplementos que veía en internet, en foros, que eran buenísimos, que a ese le había ido bien, a otro amigo también y entonces… ¿por qué no me iba a ir bien a mí?

Fue cuando me di cuenta del fraude de muchos de ellos, de muchas marcas, de la falsa publicidad que se hace en internet. De lo manejables que son muchas personas que piensan que están consiguiendo algo gracias a ese suplemento cuando en realidad están igual o simplemente lo que han conseguido no es gracias a ese suplemento sino a lo que ellos han cambiado en sus hábitos. (Aquí más información sobre el fraude de los batidos de proteína: http://www.jairofitness.com/blog/mentira-batidos/)

Me gasté muchísimo dinero en ellos. Si me pongo a hacer cuentas de todo lo que me gasté en suplementos que ahora sé que no sirven absolutamente de nada… no sé qué haría. Pero bueno, también sé que de los errores hay que aprender y al igual que cometí errores con la alimentación, entrenamientos… sé que realmente no ha sido una pérdida de tiempo porque si nunca llego a comprobar que eso no va bien… nunca habría dado con la tecla.

Por eso ahora intento que el dinero que gastéis lo hagáis en cosas que funcionen, en calidad, aunque sea un poco más caro que otros, pero sabéis que lo estáis empleando en algo que os servirá. Os lo digo siempre, si queréis tomar suplementos que sean de calidad sino no compréis nada.

Continúo. Fueron pasando los meses en el gimnasio y oye, que cosas, el chico ese delgadito de 40kg ya pesaba bastante más y cuando antes usaba mancuernas rosas de 2kg… ahora ya podía coger las de 20kg, 30kg… la gente ya no te miraba de la misma manera.

Seguía pasando el tiempo y me fui sintiendo mejor conmigo mismo. Os hablo ya de 4 años o así. Habían pasado 2-3 años donde yo estaba prácticamente igual por no hacer las cosas bien pero desde que lo hice por mi cuenta por todo lo que estaba leyendo y estudiando… en muchísimo menos tiempo tuve muchos más resultados. No sólo cambié mi alimentación o mi entrenamiento, sino que los suplementos me informé por mi cuenta sin hacer caso a lo que me contaban.

Ojo, con esto no estoy criticando a nadie del gimnasio. De hecho les guardo mucho cariño a todos, con muchos sigo teniendo relación y ya vamos para 12 años, sé que no intentaron engañarme en ningún momento. Simplemente ya sabéis lo que pasa, ellos han estudiado unas cosas en su día, se les ha dicho una cosa… y si ahora llega un chico que no es nadie a desmentirles muchas cosas que parecían tan obvias… es normal que no te crean.

Ya habían pasado 4 años o quizás más y ya no era lo mismo ir por la calle o quitarme la camiseta. Ahora me gustaba “presumir” de lo que había conseguido. Para algunos sería muy poca cosa y para otros mucho. Para mí personalmente estaba bien pero sabía que aún me faltaba para llegar a mi objetivo. Tenía claro lo que tenía que hacer para llegar a ello y es simplemente lo que os digo a todos: Hacer las cosas bien con las herramientas adecuadas, tener paciencia y constancia.

Pues ahí estaba yo con mi dieta, pesando mis alimentos , comiendo sano y con mis batidos de proteína. En casa me miraban raro, me decían que si estaba obsesionado, que si no comía bien, que me iba a volver a enfermar, que dejara de tomar esas “drogas” que era todo artificial… pero voilá!! ¡¡Estaba mejor que nunca!! No me ponía enfermo, me sentía bien conmigo mismo y cada vez que me hacía una analítica o iba a la revisión del médico… ¡¡estaba como nunca!!

Fue cuando en casa ya empezaban a cambiar la opinión sobre mí. Eso que veían raro ya lo veían más normal y eso que consideraban artificial ya lo consideraban un poco más “natural”. (Información sobre qué son los batidos de proteína: http://www.jairofitness.com/blog/los-batidos-de-proteinas/)

Siguieron pasando los años (imaginaros, tengo 30 años ahora mismo… sí que ha llovido desde entonces) y yo me fui dedicando más a esto. De ninguna manera como algo profesional pero sí que empezaba a dar pautas a mis amigos/conocidos. Y veía como progresaban, todo lo que conseguían en menos tiempo de lo que lo habían conseguido hasta entonces. Fue cuando mucha gente me preguntaba por mis servicios, por mis precios. Yo alucinaba. Nunca me había planteado ser nada de esto y de repente me estaba llegando sólo. Obviamente no cobraba, lo hacía todo gratis, yo tenía mi propio trabajo y únicamente hacía esto para mí y para que la gente pudiera sentirse igual de bien que como me sentía yo. Sabía lo que me había ilusionado conseguir unos progresos… ¿por qué no ayudar a otra gente?

Así que seguí a lo mío. Fui probando en mi cuerpo, cada año me marcaba nuevos objetivos: “Ahora voy a intentar ganar más masa muscular que el año pasado”. “Ahora voy a intentar estar más definido que el año pasado”. “Ahora voy a intentar mantener esta masa muscular y definir lo máximo posible”, etc.

Y vi que haciendo las cosas como se deben hacer se van consiguiendo. Claro que cuesta, claro que lleva una dedicación, pero la sensación cuando consigues esos objetivos lo compensa todo.

No hablo de competir porque no es algo que me llame la atención, hablo de objetivos que para mí eran muy importantes para sentirme bien conmigo mismo y mejorar mi salud. Si a eso le sumas que estás ayudando a la gente pues imaginaros.
Es algo que aún no me creo. Pero gracias a todos los que confiáis en mi me doy cuenta de todo lo que se puede llegar a conseguir. Veo vuestras fotos del antes y del después y alucino. Veo vuestro día a día, la ilusión que tenéis cada vez que véis cambios en vuestro cuerpo. También os entiendo cuando pensáis que no avanzáis (siempre queremos cambios inmediatos y casi nunca es así).

Os entiendo absolutamente en todo, desde antes de contactarme hasta el último día en el que hablamos. Os entiendo porque yo fui uno de vosotros, yo tuve los mismos o más miedos que vosotros. A mí también me costó mucho dar el paso, también pensé mucho el comenzar. También dejaba pasar los días: empiezo el próximo lunes, nada mejor el siguiente, mejor el siguiente, etc. También pensé muchas veces que no iría a ninguna parte, que no avanzaría, que mi genética era malísima. Comía muchísimo y no engordaba. El problema no era ese, el problema es que no sabía lo que tenía que comer realmente. Qué cantidad de cada alimento debía interir (Más info sobre esto: http://www.jairofitness.com/blog/que-alimentos-puedo-utilizar-en-mi-dieta/).

Pero al final lo dí y eso fue lo que marcó la diferencia. Dar el paso, comenzar y no darte por vencido a las primeras de cambio. Vendrán días más fáciles y días más complicados pero hay que saber que esto es así, es completamente normal, pero luego, cuando consigas los objetivos no te acordarás de esos días malos.

Yo no tuve un camino de rosas, al contrario, pero no me avergüenzo de nada. No me da ningún apuro reconocer que estuve años yendo al gimnasio sin saber, que me gasté mucho dinero en suplementos que no valían para nada, que creí a 1000 personas en todo lo que me decían y ahora sé que no era lo real, no me avergüenzo en decir que levantaba pesas de 2kg con mis 40kg de peso corporal.

No me avergüenzo de nada porque sé dónde estoy ahora, sé lo que he logrado y sé lo que aún me queda por conseguir.

Tú no eres diferente a mí, lo único que diferencia es que yo he conseguido dar con las herramientas necesarias y a ti simplemente te falta eso, saber hacer las cosas, que alguien te sepa decir lo que debes hacer para que no pierdas el tiempo.

He estado en varios gimnasios y en todos me ha pasado lo mismo. Gente que conoces el primer día y después de meses, incluso años… siguen igual. Se escudan en que su genética es mala pero no es así… ya sabéis cual es el problema.

Sólo me arrepiento de una cosa: De no haber comenzado antes y de haber abandonado y estado meses sin hacer nada por desmotivación. Y todo debido a no hacer las cosas como debía.

Así que por eso ahora intento que vosotros no cometáis los mismos errores. A veces me decís que os da vergüenza preguntarme cosas, que no os entiendo… ¡¡Cómo no os voy a entender!! ¡¡Si yo creo que fui el chico que más errores cometió en todo este camino!! Sé que hay cosas que damos por hecho y en realidad no son así. Hay mucho mito, hay cosas que pensamos imposibles y no lo son. ¿Quién iba a decir que si no bajas de peso no tiene por qué ser sinónimo de no bajar grasa? ¿Quién iba a decir que los hidratos de noche no engordan o que las grasas son necesarias? Y como estas, muchísimas más cosas que podéis ver aquí: www.jairofitness.com/blog/mitos

Perdonad por la biblia pero me apetecía hablar un poco de mí porque sé que muchos estáis o habéis estado en mi situación. Entiendo que os podrá ayudar tanto a los que ya estáis metidos de lleno en esto, como a los que pensáis que no lo podéis conseguir y los que aún no habéis dado el paso.

Espero que os sirva y si es así compartir. Ya sabéis que la mejor manera de difundir todo esto en las redes sociales es que cada uno de vosotros compartáis.

Cualquier duda o pregunta me la podéis hacer por aquí, en mi correo electrónico, en mi web, etc. Siempre os contesto a TODOS.

Un abrazo y gracias, gracias a todos los que me apoyasteis, los que me apoyáis y los que me seguís. Sin vosotros ni se me pasaría por la cabeza escribir nada, menos aún algo tan personal como esto.  GRACIAS.

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